01º ENFOCAR LA RECLAMACION SIEMPRE TRAS LA OPINION DEL PERITO:

Un abogado, por muy especialista que sea, no puede conocer la naturaleza, el alcance y el origen de los defectos. Su naturaleza determina los plazos para reclamar, su alcance nos determina su valoración económica y su origen los posibles responsables. El perito y el abogado deben trabajar siempre coordinados.

Ejemplos:

a) Unas fisuras en el pavimento del garaje pueden ser debidas a movimientos geológicos y ser intrascendentes para el edificio o pueden deberse a una deficiente ejecución del saneamiento enterrado y provocar su rotura en un futuro.

b) Un parqué abombado puede ser debido a un defecto estético o de acabado por alguna humedad puntual o, en cambio,  puede afectar a la habitabilidad de la casa si es de mala calidad.

 02º NO DEMANDAR INDISCRIMINADAMENTE. DEMANDAR PREFERENTEMENTE AL PROMOTOR.

Generalmente, demandar a quien no es responsable supone perder parte del pleito y pagar sus costas. Esto provoca que una indemnización a favor de los propietarios puede verse minorada drásticamente.

El promotor responde legalmente, en todo caso, salvo fuerza mayor o negligencia en el uso o mantenimiento de los propietarios. Si su solvencia económica está acreditada, es preferible no reclamar a otros agentes intervinientes.

Ejemplo:

Una Comunidad de Propietarios que reclama 500.000 € a todos los intervinientes, consigue una indemnización del promotor de 100.000 € pero tiene que pagar 50.000 € en costas procesales al arquitecto (abogados, procuradores y peritos del arquitecto).

 03º APOYARSE SÓLO EN PERITOS ESPECIALIZADOS EN EL DEFECTO EN CUESTION:

Aunque arquitectos y aparejadores son los técnicos habituales, en materia de instalaciones ( saneamiento, telecomunicaciones, calefacción, electricidad, etc…)  es conveninete contar con la opinión de los profesionales técnicos más familiarizados con la misma y con sus métodos de cálculo ( ingenieros industriales, ingenieros de telecomunicación, etc…)

Es tan importante un buen abogado como un buen perito. El perito experto sabrá también recabar las pruebas auxiliares adecuadas para justificar el origen de los defectos. Un dictamen bien escrito y técnicamente argumentado facilita el trabajo al Juez y al perito judicial.

04º SENCILLEZ EN DETERMINAR LO QUE SE RECLAMA: CUANTIFICAR LOS DAÑOS.

Muchas demandas reclaman reparaciones con remisión a dictámenes técnicos, de forma confusa o  sin cuantificar daños y perjuicios. El abogado, gracias al dictamen pericial, debe saber relatar al juez, en pocas líneas, lo que hay que reparar o su alcance económico. Debe procurarse exigir, desde el inicio, una condena económica; tanto el promotor como el propietario, al final, lo que quieren es dinero y terminar el asunto definitivamente.

La reparación no extingue responsabilidades y cuesta mucho ejecutarlas a satisfacción del propietario o del promotor.

05º SOLICITAR PERICIAL JUDICIAL EN RECLAMACIONES IMPORTANTES O COMPLEJAS.

Lo que dice el perito judicial suele ser decisivo. La razón: lo designa el juez y no los implicados.

El hecho de su imparcialidad está sobrevalorado para los jueces; pero es humano éstos carecen de la formación para evaluar sus razonamientos técnicos.

Si nuestro perito hizo un dictamen claro y sólido, muy probablemente el perito judical se apoye en él. A veces,  el perito judical tiene poco tiempo para evaluar los defectos y también, a veces, al ser elegido de una lista genérica, carece de la especialización suficiente.

© Inmoabogados 2019 Aviso Legal 

logo-inmoabogados-10-aniversario

  

webs amigas